Reflexiones (Oasis espiritual)

Evangelio del Día

En aquel tiempo, los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según costumbre. Al terminar ésta, mientras ellos se volvían, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Pensando que iba en la caravana, hicieron un día de camino y se pusieron a buscarlo entre los parientes y los conocidos. Al no encontrarlo, regresaron a buscarlo a Jerusalén. Luego de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían estaban maravillados ante su inteligencia y sus respuestas. Al verlo, se quedaron desconcertados, y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él replicó: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo estar en los asuntos de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les dijo. Regresó con ellos, fue a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús crecía en el saber, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.

Hoy la Iglesia nos propone la fiesta de San José el esposo de María y padre de Jesús. Hemos de leer a José en la línea del Evangelio, no según los modelos tradicionales de esposo y de padre, que han respondido más a los referentes culturales occidentales, que a la lógica novedosa que plantea el Evangelio. Esos referentes han sido la heteronormatividad, la paterlinealidad y el androcentrismo.

El evangelio hoy, leído desde la perspectiva de Jesús es muy provocador. Jesús se distancia de las tradiciones de Israel y rompe con el esquema de familia patriarcal propia de aquella sociedad. En el reproche de María a Jesús está el reproche del Israel que se siente fiel, que no quiere que Jesús entre en una lógica transgresora. A la propia familia de Jesús, a su padre y a su madre, les cuesta entender que Jesús se separa de una tradición a la que ellos pertenecen, pero de la cual él quiere distanciarse.

Al llamar a Dios Padre, Jesús se distancia de la tradición patriarcal judía y establece una nueva manera de hacer familia, sociedad, comunidad.